Introducción
Objetivos
1. Fundamento
de la necesidad de fertilizantes.
2. Profundidad
de las raíces de las plantas con y sin fertilización.
3.
Recomendaciones
de fertilizantes para cultivos seleccionados.
4.
La importancia de
la fertilización equilibrada.
5. Fertilizantes, su presentación,
calidad y etiquetado.
6. Aplicación de fertilizantes.
7. Como determinar las necesidades de los
fertilizantes.
8. El trabajo de extensión respecto a los
fertilizantes.
ABONOS
1.
Abonos minerales con
elementos principales (solidos).
2. Abonos minerales con elementos principales
(líquidos).
3. Abonos minerales con micro elementos.
4. Enmiendas minerales.
5.
Abonos orgánicos, organominerales
y enmiendas orgánicas.
6.
Correctores de carencias.
INTRODUCCIÓN
El
abono o fertilizante, es una sustancia que se agrega a la tierra para mejorar
sus condiciones, y a su vez los productos de la misma. Los fertilizantes
se pueden agrupar en dos amplios conceptos:
ORGÁNICOS: (estiércoles)
se Utilizan también algunas plantas, generalmente de la familia de las
leguminosas (haba, altramuz, trébol) las cuales sé sostendrán una vez alcanzado
su completo desarrollo. Los abonos orgánicos desarrollan dos funciones: La de
enmienda (regularizando la cohesión de los suelos, o soltura, etc.), y la de
fertilizante por aportar elementos nutritivos (nitrógeno, fósforo, potasio,
oligoelementos etc.).
INORGÁNICOS: Se dividen en
tres grandes grupos:
·
Fosfatados: Están constituidos
por los fosfatos naturales o de huesos, que son efectos lentos, y los
superfosfatos, de solubilidad y efectos rápidos.
·
Nitrogenado: Estos favorecen en
el desarrollo de las partes herbáceas de las plantas y se dividen en 3
grupos:1° el nitrógeno combinado con el oxígeno, (nitrato de chile). 2° es el
basado en nitrógeno amoniacal como el sulfato amónico y las aguas amoniacales.
Y el 3° los abonos a base de nitrógeno orgánico insoluble, (el guano) el cual
para ser utilizable se transforma en uno de los anteriores.
·
Potásicos: Los más usados son
el cloruro, el sulfato, carbonato, el nitrato, la kainita y las cenizas, que
dan buenos resultados en las tierras ligeras y arenosas.
OBJETIVOS
Ø Mostrar cómo funcionan y enseñar la utilidad de los fertilizantes o
abonos.
Ø Hacer consciencia en las personas para que ya no utilicen ocupados los abonos o fertilizantes artificiales de manera
indiscriminada
Ø Se describirá paso a paso
como utilizar los abonos y/o fertilizantes naturales.
Ø Se explicara cómo hacer un abono a base de residuos de jardín.
1. Fundamento
de la necesidad de fertilizantes
De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial,
la población mundial aumentará de seis mil millones de personas en 1999 a siete
mil millones en 2020. Posiblemente, usted está viviendo en un de país con las tasas
de crecimiento mayores o el más elevado aumento absoluto del número de
personas. En ese caso, las consecuencias de un aumento de la población le serán
familiares: toda esta gente tendrá que tener vivienda, vestirse y, sobre todo,
ser alimentada. Hasta el 90 por ciento de este aumento necesario de la
producción de alimentos tendrá que provenir de los campos ya cultivados.
La FAO estima
que durante el período 1995-97 alrededor de 790 millones de personas en el
mundo en desarrollo no tenía suficiente para alimentarse. El número ha decaído
en los años recientes de un promedio de alrededor de ocho millones de personas
por año. En el año 2015, si el ritmo no fuera aumentado, habría aún 600
millones de personas hambrientas.
En los países en desarrollo, la mayoría de los
agricultores activos del sector de producción de alimentos son agricultores de
pequeña escala que forman parte de la pobreza rural. La introducción de nuevos
sistemas agrícolas y de tecnologías mejoradas es muy importante para ellos,
dado que la mejora de la productividad resulta no sólo en más alimentos sino
también en más ingreso. No obstante es difícil estimar exactamente la
contribución de los fertilizantes minerales al aumento de la producción
agrícola, debido a la interacción de muchos otros factores importantes. Debido
a que, los fertilizantes continuarán a jugar un papel decisivo, y esto sin
tener en cuenta cuáles tecnologías nuevas puedan aún surgir. Se estima que, a
escala mundial, aproximadamente el 40 por ciento del suministro proteínico de la dieta a
mediados de la década de los noventa tuvo su origen en el nitrógeno sintético
producido por el proceso Haber - Bosch para la síntesis de amoníaco.
1.1.Los
Fertilizantes Aumentan Los Rendimientos De LosCultivos
Los nutrientes que necesitan las plantas se toman
del aire y del suelo. Esta publicación trata de la importancia de los
fertilizantes en la diversidad de los cultivos. Si el suministro de nutrientes
en el suelo es amplio, los cultivos probablemente crecerán mejor y producirán
mayores rendimientos. Sin embargo, si aún uno solo de los nutrientes necesarios
es escaso, el crecimiento de las plantas es limitado y los rendimientos de los
cultivos son reducidos. En consecuencia, a fin de obtener altos rendimientos,
los fertilizantes son necesarios para proveer a los cultivos con los nutrientes
del suelo que están faltando. Con los fertilizantes, los rendimientos de los
cultivos pueden a menudo duplicarse o más aún triplicarse. Los resultados de
miles de demostraciones y de ensayos llevados a cabo en las fincas de los
agricultores bajo el primer Programa de Fertilizantes de la FAO, que cubrió un
período de 25 años en 40 países, mostró que el aumento promedio ponderado del
mejor tratamiento de fertilizantes para ensayos de trigo era alrededor del 60
por ciento. El aumento de losrendimientos variaba, por
supuesto, de acuerdo a la región cultivo y país.
Rendimientos de cultivos en los Estados Unidos
de América, de 1930 a 1998

La eficiencia de los fertilizantes y la respuesta de los rendimientos en
un suelo particular pueden ser fácilmente analizadas agregando diferentes
cantidades de fertilizantes en parcelas adyacentes, midiendo y comparando los
rendimientos de los cultivos consecuentemente. Tales ensayos mostrarán también
otro efecto muy importante del empleo de fertilizantes, a saber que ellos
aseguran el uso más eficaz de la tierra, y especialmente del agua. Estas son
consideraciones muy importantes cuando las lluvias son escasas o los cultivos
tienen que ser irrigados, en cuyo caso el rendimiento por unidad de agua usada
puede ser más que duplicado. La profundidad de las raíces del cultivo puede ser
aumentada.
2. Profundidad de las raíces de las plantas con y sin fertilización

2.1El Abono Orgánico
Mejora La Eficiencia De Los
Fertilizantes
Antes de pensar en la aplicación de los
fertilizantes, todas las fuentes disponibles de los nutrientes deberían ser
utilizadas, por ejemplo excrementos de vaca, de cerdos, de pollos, desperdicios
vegetales, paja, estiba de maíz y otros materiales orgánicos. Sin embargo,
éstos deberían ser convertidos en abono y ser descompuestos antes de su
aplicación en el suelo. Con la descomposición del material orgánico fresco, por
ejemplo paja de maíz, los nutrientes del suelo, particularmente el nitrógeno,
serán fijados provisionalmente; de este modo no son disponibles para el cultivo
posterior. Aun cuando el contenido de nutriente del material orgánico sea bajo
y variable, el abono orgánico es muy valioso porque mejora las condiciones del
suelo en general. La materia orgánica mejora la estructura del suelo, reduce la
erosión del mismo, tiene un efecto regulador en la temperatura del suelo y le
ayuda a almacenar más humedad, mejorando significativamente de esta manera su
fertilidad. Además la materia orgánica es un alimento necesario para los
organismos del suelo.
El abono orgánico a menudo crea la base para el uso
exitoso de los fertilizantes minerales. La combinación de abono orgánico, materia
orgánica y fertilizantes minerales ofrece las condiciones ambientales ideales
para el cultivo, cuando el abono orgánico y la materia orgánica mejora las
propiedades del suelo y el suministro de los fertilizantes minerales provee los
nutrientes que las plantas necesitan.
No obstante, el abono orgánico y la materia orgánica por sí solo no sonsuficientes
para lograr el nivel de producción que el agricultor desea. Los fertilizantes
minerales tienen que ser aplicados adicionalmente. Aún en países en los cuales
una alta proporción de desperdicios orgánicos se utiliza como abono y
suministro de material orgánico, el consumo de fertilizantes minerales se ha
elevado constantemente.
Cultivos
diferentes necesitan cantidades específicas de nutrientes. Además, la cantidad
de nutrientes necesaria depende en gran parte del rendimiento obtenido del
cultivo.
Las
diferentes variedades de un cultivo también diferirán en sus requerimientos de
nutrientes y su respuesta a los fertilizantes. Una variedad local no responderá
tan bien a los fertilizantes como una variedad mejorada; por ejemplo, el maíz
híbrido dará a menudo una mejor respuesta a los fertilizantes y producirá
rendimientos mucho más altos que las variedades locales.
Aunque
las cifras dadas en la siguiente cuadro son una primera buena indicación de las
necesidades de nutrientes de las plantas al respectivo nivel de rendimiento,
otros factores han sido tomados en cuenta para determinar el requerimiento real
del Fertilizante, por ejemplo las reservas de nutrientes del suelo así como una
posible indisponibilidad de los nutrientes aplicados a las raíces de las
plantas por fijación, lixiviación u otras pérdidas. De allí que, los
requerimientos de nutrientes son en general más elevados que la extracción de
nutrientes por los cultivos.
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3.1 Extracción de nutrientes por
cultivos (kg/ha)
A
continuación se dan recomendaciones de fertilizantes acordes a las necesidades
de los cultivos,
basadas en la experiencia de países seleccionados y publicadas internacionalmente.
Para
el arroz, en zonas bajas en Filipinas, se recomienda dosis de 80 a 100 kg/ha de N, 30 a 50 kg/ha de P2O5
y 30 kg/ha de K2O.
Para
el arroz de zonas bajas y de altos rendimientos, variedad mejorada en India:
125 kg/ha de N, 30 kg/ha de P2O5 y 50 kg/ha de K2O.
El fertilizante nitrogenado debería ser aplicado en dos, o aún mejor dividido
en tres aplicaciones: 1/3 de fondo, 1/3 en ahijamiento, 1/3 en la formación de
la panícula.
El
cultivo de trigo irrigado en India:
de 80 a 120 kg/ha de N, dependiendo del cultivo
previo, de 40 a 60 kg/ha de P2O5 y de K2O
sobre la base de los datos de análisis del suelo (dónde no fueran disponibles
40 kg/ha de K2O son recomendados). Con riego limitado: 60 kg/ha de
N, 30 kg/ha de P2O5 y de K2O basados en los
resultados de los análisis del suelo (donde no sean disponibles de 20 a 30
kg/ha de K2O son recomendados).
La
mitad del nitrógeno y todo el P2O5 y K2O antes
de la siembra; la mitad restante de N como abono de cobertura en el primer
riego.
Para las variedades híbridas
en Indonesia: de 120 a 180 kg/ha de N, de 45 a 60 kg/ha de P2O5
y de 30 a 60 kg/ha de K2O. Para las variedades locales: de 45 a 90
kg/ha de N, de 30 a 45 kg/ha de P2O5 y hasta 30 kg/ha de
K2O.
N
en dos o tres aplicaciones fraccionadas, todo el P2O5 y K2O
con la primera aplicación de N a la siembra.
Bajo
clima húmedo y rendimientos medios: de 20 a 60 kg/ha de N, de 20 a 40 kg/ha de
P2O5 y de 20 a 50 kg/ha de K2O. Bajo riego y
rendimientos altos: de 50 a 100 kg/ha de N, de 40 a 60 kg/ha de P2O5
y de 50 a 100 kg/ha de K2O.
Aproximadamente
la mitad de N con todo el P2O5 y K2O aplicado
a la siembra, el resto de N en una o dos aplicaciones al macollamiento o al
comienzo de la floración.
Las
recomendaciones dadas en Colombia: 85 kg/ha de N, 175 kg/ha de P2O5
y 40 kg/ha de K2O; en República Dominicana: 95 kg/ha de N, 95 kg/ha
de P2O5 y 95 kg/ha de K2O; y en la República
de Mauricio: 78 kg/ha de N, 78 kg/ha de P2O5 y 120 kg/ha
de K2O. Todo N,
P2O5 y K2O -
preferiblemente localizado en franjas (pero sin contacto con los tubérculos) -
antes de la plantación.
Sólo
en suelos ligeros, mitad de N a la siembra y mitad al inicio de la
tuberización. Dependiendo de las condiciones del suelo, en lugar de cloruro
potásico, el sulfato potásico o el sulfato potásico-magnésico pueden dar algún
beneficio.
Recomendaciones
dadas en Tailandia: 90 kg/ha de N, 45 kg/ha de P2O5 y 95
kg/ha de K2O. Generalmente aportado como abono de fondo
de NPK cerca de las estacas plantadas en franjas cortas y como una o dos
aplicaciones de cobertura de N y de K2O de dos a cuatro meses
después de la plantación.
Variedades
mejoradas en suelos pesados y medios en Egipto: 36 kg/ha de N, 72 kg/ha de P2O5
y dos aplicaciones de cobertura después de la siembra, cada una de 57 kg/ha de
K2O. El N es aplicado a la siembra para ayudar la fijación. Sin
embargo, en donde Rhizobium
leguminisarum se presenta en el suelo, no es
necesario N. En donde
R. leguminisarum
no es presente, las semillas deberían ser inoculadas antes de la siembra.
En
suelos arenosos ligeros, en el área semiárida de Senegal: sumado al abono
orgánico, 130 kg/ha de N, 95 kg/ha de P2O5 y 200 kg/ha de
K2O. Un tercio del N y K2O con todo el P2O5
es aplicado antes de la plantación, un tercio a los 30 días y un tercio a los
50 días después de la plantación para ambos N y K2O.
En
acrisoles ácidos en Nigeria, al menos dos semanas antes del trasplante, son
aplicadas 2 t/ha de CaO. Veinte días después del trasplante son aplicados 75
kg/ha de N, 70 kg/ha de P2O5 y 180 kg/ha de K2O;
y alrededor de 35 días después del trasplante otros 75 kg/ha de N.
Recomendaciones
dadas para la región subtropical en India: de 100 a 250 kg/ha de N (tres
aplicaciones separadas por año después de la plantación), 60 kg/ha de P2O5
(como por requerimiento) y 80 kg/ha de K2O.
Para
buenos rendimientos promedios en la República de Cote d’Ivoire (suelos ácidos)
las recomendaciones, sumadas al encalado, son de 300 a 500 kg/ha de N, de 30 a
100 kg/ha de P2O5 y de 600 a 1200 kg/ha de K2O.
Normalmente la propagación es hecha a mano en círculos de 1,0 a 1,5 m de
diámetro alrededor del pseudo-tronco en algunas aplicaciones fraccionadas.
Para
las provincias de Egipto en el Delta del Nilo, además del abono orgánico, son
recomendados de 145 a 180 kg/ha de N, de 35 a 70 kg/ha de P2O5
y, cuando fuese necesario, de 55 a 60 kg/ha de K2O. N es dado en 2
aplicaciones separadas en el aclareo un mes después de la siembra, y un mes más
tarde. P2O5 y K2O son aplicadas antes de la
siembra o conjuntamente con la mitad del N también en el aclareo.
Las
plantas de algodón son sensibles a la acidez del suelo, de allí que el encalado
sería llevado a cabo algunos meses antes de la plantación (preferiblemente con
cal dolomítica, que también suministra magnesio, Mg).
Las
recomendaciones de fertilizantes dadas anteriormente demuestran la importancia
de respetar las condiciones regionales de crecimiento, es decir: el tipo de
suelo, el clima, las lluvias, el riego, las variedades de cultivo, etc. Las
recomendaciones de fertilizantes minerales óptimas para su región deberían ser
determinadas en cooperación con la estación experimental local y con los agricultores líderes.
4. LA IMPORTANCIA DE
LA FERTILIZACIÓN EQUILIBRADA
El Nitrógeno, es el motor
del crecimiento de la planta, normalmente mostrará su eficiencia poco después
de su aplicación: las plantas desarrollarán un color verde oscuro y crecerán
más vigorosamente. Sin embargo, el nitrógeno excesivo, desequilibrado en
cereales y arroz puede resultar en vuelco, mayor competencia de malas hierbas y
ataques de plagas, con pérdidas sustanciales de producción de cereal o de arroz.
Además, el nitrógeno no absorbido por el cultivo posiblemente se pierda en el
ambiente.
Cuando el agricultor
tiene recursos financieros limitados o no dispone de crédito, cuando la
tenencia de la tierra es insegura, y si, por ejemplo, la urea es ofrecida en el
mercado a un precio por unidad de nitrógeno comparativamente atractiva, el agricultor
esperando un inmediato y evidente beneficio, suministrará a sus cultivos
exclusivamente con nitrógeno. A corto plazo esta es una decisión lógica.
Consecuentemente, la mayoría del aumento del consumo de nitrógeno a escala
mundial ha respondido al uso de urea.
Tal preferencia
desequilibrada o sesgada puede ser justificada en suelos ricos en fosfato,
potasio y todos los otros elementos secundarios y los micronutrientes
necesarios en una forma disponible para las plantas. Sin embargo, los
rendimientos más altos tomarán mayores cantidades de los otros nutrientes del
suelo. De este modo, los rendimientos crecientes a través de aplicaciones de
nitrógeno solamente agotan los suelos de los otros nutrientes. La investigación
del Instituto Internacional de Investigación sobre el Arroz sugiere que bajo
sistemas intensivos de cultivo de arroz tras arroz, la demanda de fósforo y de
potasio aumente en el tiempo. La investigación mostró que, sin la aplicación de
fósforo y de potasio, la eficiencia del nitrógeno declina, mientras que cuando
todos los nutrientes son aplicados conjuntamente la eficiencia del potasio y
del fósforo aumenta sostenidamente, indicando interacciones entre estos
nutrientes. De este modo, en todos los suelos agotados, que han sido cultivados
por períodos prolongados, además de las inevitables pérdidas, una fertilización
desequilibrada en favor del nitrógeno es no sólo contraria a las buenas
prácticas agrícolas, es también una pérdida de trabajo y de capital, es dañina
para el medio ambiente y no es sostenible.
De allí que sea
necesaria la fertilización equilibrada para un uso óptimo del fertilizante. Las
plantas son como las personas: una dieta equilibrada es necesaria y no es
suficiente comer excesivamente de una clase de alimento. Si la dieta es
desequilibrada, los seres humanos eventualmente se enferman.
Lo mismo les ocurre a
las plantas. Más aún, las plantas no pueden moverse para buscar los nutrientes
que le faltan. En consecuencia, las condiciones deben ser tan favorables como
sea posible en las inmediaciones donde crecen. Un esfuerzo debería hacerse para
mantener el pH del suelo a un nivel óptimo a través de enmienda cálcica o de
aplicación de yeso (en suelos alcalinos), y para suministrar material orgánico,
agua y una fertilización equilibrada.
Ha sido demostrado que
los nutrientes primarios o secundarios y los micronutrientes, que son los más
carentes en el suelo, limitan el rendimiento y/o afectan la calidad; ellos no
pueden ser sustituidos por algunos otros nutrientes. En consecuencia, para
algunas prácticas agrícolas, la fertilización equilibrada esencialmente
significa una oferta de nitrógeno, fósforo y potasio en relación con las
reservas del suelo, los requerimientos y los rendimientos esperados del
cultivo, con el agregado de magnesio, azufre y micro elementos donde sea
necesario. Además, el uso integrado de fertilizante en prácticas agrícolas
ventajosas proveerá los nutrientes que las plantas necesitan en las cantidades
suficientes, en proporciones equilibradas, en la forma disponible y en el
período que las plantas lo requieran. La manera más fácil de lograrlo es a
través del uso del complejo de fertilizantes NPK que contiene el grado
garantizado y la fórmula de los nutrientes primarios en cada gránulo. Estos
fertilizantes también permiten una aplicación uniforme debido a su cualidad
granular estable y su tamaño consistente del gránulo.
4.1
Efecto de la fertilización equilibrada en los rendimientos de cultivos
-Pakistán

Los fertilizantes
complejos NPK son normalmente más costosos que las mezclas y combinaciones. Sin
embargo, en la práctica agrícola, la disminución del rendimiento y de la
calidad del cultivo puede ser fácilmente mayor que el ahorro obtenido comprando
y aplicando productos de baja calidad. Los agricultores deberían ser
conscientes de estas consecuencias, porque el argumento más persuasivo para los
agricultores tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, es
todavía el beneficio que el agricultor recibirá a través de la aplicación de
fertilizante a su cultivo durante la estación de aplicación. De allí que, en
alguna promoción de nutrición equilibrada de las plantas, el desafío es
demostrar los beneficios económicos de la fertilización equilibrada para el
agricultor.
5.
FERTILIZANTES, SU PRESENTACIÓN, CALIDAD Y ETIQUETADO
Cualquier material natural o industrializado, que
contenga al menos cinco por ciento de uno o más de los tres nutrientes
primarios (N, P2O5, K2O), puede ser llamado
fertilizante. Fertilizantes fabricados industrialmente son llamados
fertilizantes minerales.
La presentación de los fertilizantes minerales es
muy variada. Dependiendo del proceso de fabricación, las partículas de los
fertilizantes minerales pueden ser de muy diferentes tamaños y formas:
gránulos, píldoras, perlados, cristales, polvo de grano grueso y compactado o
fino.
Diagrama
de flujo de la producción de fertilizantes
El amoníaco es sintetizado de los hidrocarburos, del
nitrógeno atmosférico y del vapor. El dióxido de carbono resultante de su
conversión puede ser combinado con el amoníaco para formar la urea. El ácido
nítrico es hecho por oxidación del amoníaco con el aire.El ácido sulfúrico es
producido por la quema del azufre en el aire.La reacción con la roca produce
ácido fosfórico.Las sales de potasio de los depósitos naturales son la fuente
de K.
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La mayoría de los fertilizantes es provista en forma
sólida. Los fertilizantes líquidos y de suspensión son importantes
principalmente en América del Norte. Además de su contenido nutritivo
específico, la calidad
física de un fertilizante es determinada por
el rango del tamaño de sus partículas, su densidad, dureza, su resistencia a la
humedad y al daño físico, y su libertad de apelmazarse.
Los
fertilizantes de alta calidad gozan de un tratamiento especial de la superficie
y recubrimiento. Respecto al transporte, almacenamiento y aplicación en el
campo, la densidad, peso específico de un fertilizante es también importante.
Normalmente la urea tiene un volumen más grande por unidad de peso que la
mayoría de los otros fertilizantes.
Debido a su simplicidad, flexibilidad y seguridad la
bolsa de 50 kg es el principal método de distribución para los pequeños
agricultores.
La mayoría de los gobiernos han establecido
regulaciones estrictas a través del Ministerio de Agricultura u otras
autoridades, sobre el tipo de bolsas de fertilizantes en los cuales los
fertilizantes minerales son distribuidos a los agricultores y cómo ellos pueden
ser etiquetados. La información en la etiqueta contiene el nutriente primario
o secundario y/o micronutrientes, los
contenidos del fertilizante e indica el análisis o grado. Los nutrientes
primarios son expresados comúnmente en porcentajes N-P2O5-K2O.
Ellos son dados siempre en esta secuencia. De este modo, en una fórmula
17-17-17, el primer número es el porcentaje de N, el segundo número el porcentaje
de P2O515 y el tercero el porcentaje de K2O15.
El etiquetado también indica el peso de la bolsa, a
menudo da recomendaciones para su correcto manipuleo y almacenamiento, y el
nombre del productor o del comerciante del fertilizante. La mayoría de los
fertilizantes también tienen un nombre de marca, el cual es impreso en la bolsa
del fertilizante.
Por ejemplo, dos bolsas de fertilizantes de 50 kg de
grado 17-17-17 contienen 17 kg de N, 17 kg de P2O5 y 17
kg de K2O. Contrariamente al término grado, la formula del nutriente
se refiere a las proporciones relativas de los nutrientes respectivos: el grado
17-17-17 debería tener una razón 1:1:1 de N-P2O5-K2O,
mientras un grado 12-24-12 debería tener una razón 1:2:1.
Es importante conocer el análisis del fertilizante o
el grado para calcular la cantidad correcta de fertilizante para la dosis
necesaria de nutrientes a ser aplicada por hectárea. Por ejemplo, un agricultor
necesita ocho bolsas de 50 kg (400 kg) de grado 15-15-15 para aplicar una dosis
de 60-60-60 por hectárea.
5. 1 Grados De Los Fertilizantes
Los fertilizantes que contienen
sólo un nutriente primario son denominados fertilizantes simples. Aquellos
conteniendo dos o tres nutrientes primarios son llamados fertilizantes multi-
nutrientes, algunas veces también fertilizantes binarios (dos nutrientes) o ternarios (tres nutrientes).
5.1.1Fertilizantes
simples
Algunos de los fertilizantes
simples más utilizados (así como regionalmente
importantes) son los siguientes: urea con 46 por ciento de N, es la mayor
fuente de nitrógeno en el mundo debido a su alta concentración y a su precio
normalmente atractivo por unidad de N. Sin embargo, su aplicación requiere
excepcionalmente buenas prácticas agrícolas para evitar, en particular, las
pérdidas por evaporación de amoníaco en el aire. La urea debería ser aplicada
sólo cuando sea posible incorporarla inmediatamente en el suelo después de
esparcida o cuándo la lluvia se espera en pocas horas después de la aplicación.

Aún a temperaturas relativamente bajas la
transformación del amido-N a amoníaco-N es completada en uno o tres días, en
condiciones tropicales y subtropicales en pocas horas. Donde la urea no es
incorporada en el suelo, pero es dejada en la superficie del suelo, las
pérdidas sustanciales por evaporación de amoníaco ocurrirán, particularmente en
suelos alcalinos (suelos con un alto valor pH). En donde es incorporado - y una
incorporación superficial es suficiente - el amoníaco es atraído (adsorbido)
como NH4+ en las partículas de la materia orgánica y arcilla del
suelo y de este modo protegido contra las pérdidas por evaporación.
Sulfato amónico,
con el 21 por ciento de N (en forma de amoníaco), no es tan concentrado como la
urea. Sin embargo, contiene, además del N, el 23 por ciento de azufre, un
nutriente que es de creciente importancia. Se usa preferentemente en cultivos
irrigados y donde el azufre debe ser aplicado. Lo mismo es cierto para el nitrosulfato amónico
con el 26 por ciento de N (alrededor de 2/3 como amoníaco y 1/3 como nitrato) y
del 13 al 15 por ciento de azufre.
Nitrato amónico
cálcico, con por encima del 27 por ciento
de N (partes iguales de N como amoníaco y como nitrato), es un fertilizante
preferido para los cultivos en las regiones semiáridas de los subtrópicos.
Superfosfato simple,
con el 16 al 20 por ciento de P2O5 contiene
adicionalmente 12 por ciento de azufre y más del 20 por ciento de calcio (CaO).
Superfosfato triple
con una concentración del 46 por ciento de P2O5 no
contiene ni azufre y menos calcio. Ambos tipos de fertilizantes fosfatados
contienen el fosfato soluble en agua, en una forma disponible para las plantas.
Una cantidad sustancial de fosfato es aplicada en
forma de fertilizantes NP (nitrofosfato, fosfato monoamónico (MAP) y fosfato
diamónico (DAP)) y de fertilizantes NPK.
Cloruro potásico,
con hasta 60 por ciento de K2O, es el fertilizante potásico simple
líder usado en la mayoría de los cultivos. En cultivos sensibles al cloro o en
los cuales el azufre se necesita, se usa el sulfato potásico
con el 50 por ciento de K2O y 18 por ciento de azufre. Sin embargo,
como con los fertilizantes fosfatados, una gran parte de K2O es
aplicada en la forma de fertilizantes NPK y PK.
Análisis de los fertilizantes comúnmente conocidos.
Los
nutrientes secundarios
En
el pasado los nutrientes secundarios, particularmente el azufre, no eran
siempre listados en la bolsa o contenedor. Esto ha cambiado ahora.
Además de los fertilizantes simples conteniendo
magnesio, azufre y/o calcio mencionados anteriormente, el azufre es también
contenido en el yeso.
El sulfato
potásico magnésico o sulfato potásico de magnesio provee fácilmente suministros
disponibles de ambos y azufre.
Un gran número de fertilizantes multinutrientes es
ofrecido en el mercado mundial. El Cuadro.
Las ventajas más notables de los fertilizantes
multinutrientes para el agricultor son:
*
Facilidad de
manipulación, transporte y almacenamiento;
*
Fácil aplicación
*
Alto contenido de
nutrientes
*
Distribución uniforme
de nutrientes en el campo
*
Fertilización equilibrada,
es decir nitrógeno, fosfato y potasio disponibles juntos desde el inicio y de
acuerdo con los requerimientos de las plantas.
*
Elevada eficiencia del
fertilizante.
En
general, hay tres tipos distintos de fertilizantes multinutrientes:
5.3.Fertilizantes Complejos:
fabricados a través de procesos que incluyen una reacción química entre los
componentes que contienen los nutrientes primarios (cada gránulo contiene la
fórmula declarada de nutrientes).
5.4.Fertilizantes Compuestos:
fertilizantes simples granulados o intermedios, los gránulos contienen los
nutrientes en diferentes proporciones.
5.5.Fertilizantes Mixtos O Mezclados:
mezclas simples mecánicas de los fertilizantes simples.
Añadidos a los nutrientes primarios (el nitrógeno,
el fósforo y el potasio), diversos tipos de fertilizantes también contienen
nutrientes secundarios tales como magnesio, azufre y calcio. Algunos también
contienen micronutrientes tales como hierro, cobre, zinc, manganeso, boro y
molibdeno. De este modo, al elegir el grado correcto, el agricultor tiene la
posibilidad de aplicar todos los nutrientes necesarios en un fertilizante
único.
Fertilizantes multinutrientes - rango de contenidos de nutrientes

Los micronutrientes requieren una atención y cuidado
especial porque hay un margen estrecho entre el exceso y la deficiencia en las
necesidades de microelementos de las plantas.
Los micronutrientes son necesarios sólo en pequeñas
cantidades. Si se aplica demasiado de un microelemento dado (por ejemplo boro),
puede tener un efecto dañino en el cultivo y / o en el cultivo subsiguiente.
Los fertilizantes compuestos especiales pueden ser preparados conteniendo
micronutrientes conjuntamente con los grados NPK para suelos y cultivos en los
cuales las deficiencias existentes son conocidas.
En muchos casos, las deficiencias de los
microelementos son causadas a través de un pH del suelo o sea demasiado bajo
(ácido), o más aún, demasiado alto (de neutral a alcalino), de este modo un
cambio en el pH del suelo puede pasar a los microelementos en una forma
disponible para las plantas.
Cada vez que sean necesarios los fertilizantes
micronutrientes, se debería consultar a un especialista de fertilizantes de la
estación experimental local.
Una dosis de aplicación más exacta y normalmente
también una eficiencia mayor es posible a través del uso de pulverización o de
tratamientos de semillas con micronutrientes (formulados como polvos o
líquidos).
Algunos
fertilizantes con micronutrientes importantes

El complejo de componentes orgánicos de hierro, zinc,
manganeso y cobre quelatos aumentarán significativamente la eficiencia de los
micronutrientes aplicados, particularmente del hierro, que es difícilmente
absorbido en forma no quilatada.
4.2FERTILIZANTES DE
LIBERACIÓN LENTA - INHIBIDORES DENITRIFICACIÓN
Y DE UREASA
Los fertilizantes de liberación controlada o lenta
contienen el nutriente (normalmente nitrógeno) en una forma que después de la aplicación demora
significativamente más tiempo su disponibilidad para la absorción de la planta
que un fertilizante común. Este efecto se logra ya sea cubriendo un
fertilizante común (nitrógeno o NPK) con azufre o con un material
(semipermeable) polímero, ya sea por especiales formulaciones químicas
compuestas de nitrógeno. Debido a que la liberación del nitrógeno de
fertilizantes de liberación controlada o lenta generalmente también depende de
la temperatura del suelo y de la humedad, el nitrógeno será disponible de
acuerdo al crecimiento de la planta.
Las principales ventajas son el ahorro del laboreo
(en lugar de varias aplicaciones repartidas se necesita sólo una para el
período completo de crecimiento), reduciendo la toxicidad a la siembra aún con
altas tasas de aplicación y ahorro de fertilizantes para una mejor eficiencia
del nitrógeno (con el 15 al 20 por ciento menos de nitrógeno aplicado, el mismo
rendimiento ha sido obtenido como con fertilizantes nitrogenados comunes).
Aunque estos beneficios han sido principalmente
probados en arroz, una desventaja para la agricultura general es que el costo
por unidad de nutriente es considerablemente más elevado que el de un
fertilizante común. De allí que tales fertilizantes de liberación controlada y
de respuesta lenta son usados casi exclusivamente en cultivos de elevado valor,
tales como las hortalizas.
Los inhibidores de nitrificación y de ureasa son más
económicos para uso en la agricultura en general. Los inhibidores de
nitrificación son compuestos que, cuando son agregados a los fertilizantes
nitrogenados en forma de amoníaco, retrasan la transformación de los iones del
amoníaco (NH4+) retenidos por el complejo de adsorción a nitritos y
posteriormente a nitratos (Nü3-) a través de la actividad
bacteriana del suelo; de este modo se previene la lixiviación del nitrato no
absorbido inmediatamente por el cultivo.
Los inhibidores de ureasa reducen la transformación
del amido-N de la urea a amoníaco de alrededor de 10 a 12 días; de este modo se
previenen, o se reducen, las pérdidas por evaporación de amoníaco en el aire
cuando el tiempo permanece seco o la urea no puede ser incorporada en el suelo
inmediatamente después de la aplicación.
Ambos inhibidores de nitrificación y de ureasa son
mezclados completamente con los fertilizantes nitrogenados antes de esparcirse
y son después propagados conjuntamente en la mezcla. Dependiendo de la cantidad
de amoníaco o de amido nitrogenado contenida en el fertilizante nitrogenado, la
dosis de aplicación es de unos pocos kilogramos o litros por hectárea.
El uso de los inhibidores de nitrificación y de
ureasa da rendimientos mayores o mantiene el mismo nivel de rendimiento con
dosis reducidas de nitrógeno (comparadas con los fertilizantes nitrogenados sin
la enmienda de los inhibidores de nitrificación y de ureasa) debido a pérdidas
reducidas de nitrato o amoníaco.
Para lograr la correspondiente combinación de
material fertilizante se necesitan las cantidades siguientes:

La mezcla resultante de urea, triple superfosfato y
cloruro potásico debería ser esparcida en el campo tan pronto como sea posible
después de combinarlos.
Cuando se usa el sulfato amónico en lugar de la
urea, el agricultor necesita las siguientes cantidades de sulfato amónico:

Sumados a los 60 kg de N, 30 kg de P2O5
y 50 kg de K2O esta combinación debería contener también 69 kg/ha de
azufre (S).
Si el fosfato diamónico es usado en lugar del
superfosfato triple, la cantidad necesaria debería estar basada en la dosis
recomendada para el fosfato:

Este suministraría también 12 kg/ha de N. Los
restantes 48 kg/ha de N podrían ser incorporados en la mezcla o aplicados
directamente en una o dos aplicaciones en la forma de un fertilizante
nitrogenado simple.
Sin embargo, no todos los fertilizantes pueden ser
mezclados conjuntamente. Los fertilizantes, que son mezclados conjuntamente
deben ser ambos compatibles Químicamente Y Físicamente.
Tendrían que ser químicamente compatibles para
evitar el apelmazamiento debido a la creciente higroscopicidad o pérdidas
gaseosas de amoníaco. Cuando los fertilizantes que contienen amoníaco se
mezclan con escorias Thomas, rocas fosfatadas o enmienda cálcica, se darían las
pérdidas por evaporación de amoníaco.
Del mismo modo, los fertilizantes fosfatados
solubles en agua (superfosfatos simples y triples, nitrofosfatos y fosfatos
amónicos) no deberían mezclarse con fertilizantes conteniendo calcio (por
ejemplo: nitrato de cal), dado que el calcio revertirá en forma insoluble el
fosfato soluble en agua.
Las mezclas de urea y de superfosfatos o de fosfatos
amónicos y superfosfatos deberían ser evitadas.
Para prevenir un aumento en la higroscopicidad, como
regla general las mezclas o combinaciones deberían siempre ser esparcidas tan
pronto como sea posible después de prepararlas.
Los fertilizantes que están para ser mezclados
deberían ser compatibles físicamente,
es decir: deberían ser gránulos de tamaño similar y ser también de densidad
similar para prevenir la segregación durante el manipuleo, almacenamiento y
esparcimiento. Esto es de importancia fundamental cuando se usa un equipo de
distribución centrífuga. Sin embargo, la segregación es posible también cuando
la mezcla es esparcida al voleo a mano.
Para evitar los errores de mezclas cuando se prepara
la mezcla necesaria en el campo, el agricultor puede aprovechar los servicios
de su vendedor minorista de fertilizantes en la región con una unidad de mezcla
(la inversión para una mezcla o instalación de combinación a granel es
normalmente relativamente baja).
El vendedor minorista puede preparar mezclas
individuales con proporciones de nutrientes calculadas de acuerdo con las
necesidades de los suelos y de los cultivos del agricultor. Sabrá qué tipos de
fertilizantes pueden ser mezclados y cuáles no. Sin embargo, dado que el
agricultor no puede normalmente comprobar el contenido y la calidad de los
nutrientes, particularmente con las mezclas o combinaciones de fertilizantes,
el minorista que prepara la combinación debería ser conocido como confiable y
seguro.
6.- APLICACIÓN DE
LOS FERTILIZANTES
El método de aplicación de los fertilizantes es un
componente esencial de las buenas prácticas agrícolas. La cantidad y la
regulación de la absorción dependen de varios factores, tales como la variedad
del cultivo, la fecha de siembra, la rotación de cultivos, las condiciones del
suelo y del tiempo. En las prácticas agrícolas eficientes, el agricultor escoge
la cantidad y la oportunidad en el tiempo, de manera que las plantas usen los
nutrientes tanto como sea posible. Para un aprovechamiento óptimo del cultivo y
un potencial mínimo de contaminación del medio ambiente, el agricultor debe
suministrar los nutrientes en el momento preciso que el cultivo los necesita.
Esto es de gran relevancia para los nutrientes móviles como el nitrógeno, que
pueden ser fácilmente lixiviados del perfil del suelo, si no es absorbido por
las raíces de las plantas.En los casos de aplicación de urea y de fosfato
diamónico, las pérdidas pueden darse a través de la emisión de amoníaco en el
aire. Ambos fertilizantes deben ser incorporados en el suelo inmediatamente
después de la aplicación, si no hay una lluvia inmediata o riego para
incorporarlos en el suelo. Es de importancia particular en los suelos
alcalinos. Todos los nutrientes primarios y secundarios deberían ser
incorporados inmediatamente después de la aplicación en lasregiones en las que
se esperan lluvias abundantes, para evitar pérdidas debidas al escurrimiento y
a la erosión. Cuando el fertilizante es aplicado a mano, debería tenerse un
cuidado extremo para distribuir los nutrientes uniformemente y en las dosis
exactas. Donde se usa equipo de aplicación de fertilizantes, éste debería ser
ajustado a fin de asegurar un esparcimiento uniforme y en proporciones
correctas. El equipo debe ser mantenido en buenas condiciones.
6.1 AL VOLEO
El esparcimiento a voleo del fertilizante es usado principalmente en cultivos densos no sembrados en filas o en filas densas y en prados. Es también usado cuando los fertilizantes deberían ser incorporados en el suelo después que la aplicación sea efectiva, o para evitar las pérdidas por evaporación de nitrógeno. La incorporación a través de la labranza o arada es también recomendada para aumentar el nivel de fertilidad de la capa arada entera. Si el fertilizante es esparcido a voleo a mano o con un equipo de distribución de fertilizante, el esparcimiento debería ser tan uniforme como sea posible, esta es la técnica utilizada para fertilizar en labranza convencional.
La labranza convencional puede ser definida como el conjunto de operaciones primarias y secundarias realizadas para preparar una cama de siembra, para un cultivo dado, en una región geográfica determinada.
Si
bien existen otras definiciones, y en algunos casos se incluyen las labores de pos
siembra, nos centraremos en ésta para llegar a establecer lo que en este
capítulo será considerado como labranza convencional.
Enla
agricultura se suele usar el término tradicional como sinónimo de aquellas
prácticas que
son realizadas en una determinada región, por la mayoría de los agricultores.
De hecho, hoy en día se entiende a la Labranza convencional como un sistema altamente agresivo en el cual se utilizan herramientas tradicionales frecuentemente en un número excesivo de pasajes sobre el terreno
son realizadas en una determinada región, por la mayoría de los agricultores.
De hecho, hoy en día se entiende a la Labranza convencional como un sistema altamente agresivo en el cual se utilizan herramientas tradicionales frecuentemente en un número excesivo de pasajes sobre el terreno
6.2 LOCALIZACIÓN EN BANDAS O HILERAS
Cuando la aplicación del fertilizante es localizada, el fertilizante es concentrado en partes específicas del suelo durante la siembra, que puede ser ya sea en bandas o en una franja debajo de la superficie del suelo o al lado de, y debajo de, la semilla. Este proceso puede ser realizado a mano o por medio de equipos especiales de siembra y equipos para la aplicación del fertilizante. Es preferible usarlo para cultivos en hileras, que tienen relativamente grandes espacios entre las filas o en suelos con una tendencia a la fijación de fosfato y potasio; o donde cantidades relativamente pequeñas de fertilizantes son usadas en suelos con un bajo nivel de fertilidad.
En los lugares en los cuales los cultivos son trabajados a mano y plantados en colinas, el número de gramos de fertilizantes recomendado es ubicado en la hilera o en el hoyo cavado, debajo, o al lado de la semilla, y cubierto con tierra. Se debe tener mucho cuidado que ningún fertilizante sea ubicado demasiado cerca a la semilla o a la plántula para evitar la toxicidad, es decir daño por sal en el sembrado.
6.3 APLICACIÓN EN COBERTERA
El abono en cobertera es usado principalmente en cultivos de granos pequeños y grandes y en cultivos tales como forrajes.
La
aplicación en cobertera es una práctica normal en suelos en los cuales hay
necesidad de nitrógeno adicional y en cultivos en los cuales una aplicación
simple de la cantidad total de nitrógeno necesario en el momento de la siembra
podría llevar a pérdidas a través de la lixiviación, o donde los cultivos
muestran una necesidad especial de nitrógeno en ciertasetapasdedesarrollo.
El nitrato móvil se mueve hacia abajo en el suelo y puede ser tomado por las raíces de las plantas. El abono en cobertera de potasio, que no se mueve en el suelo al mismo grado del nitrógeno, podría ser recomendado en suelos ligeros, es decir aplicando la cantidad total dividida entre un abonodefondoyunodecobertera. El fosfato difícilmente se mueve en el suelo. De aquí que sea aplicado usualmente antes o en el momento de la siembra o de la plantación, preferiblemente combinado con potasio y parte del nitrógeno. El nitrógeno restante debería ser aplicado como un abono en cobertera en una o más aplicaciones separadas.
El nitrato móvil se mueve hacia abajo en el suelo y puede ser tomado por las raíces de las plantas. El abono en cobertera de potasio, que no se mueve en el suelo al mismo grado del nitrógeno, podría ser recomendado en suelos ligeros, es decir aplicando la cantidad total dividida entre un abonodefondoyunodecobertera. El fosfato difícilmente se mueve en el suelo. De aquí que sea aplicado usualmente antes o en el momento de la siembra o de la plantación, preferiblemente combinado con potasio y parte del nitrógeno. El nitrógeno restante debería ser aplicado como un abono en cobertera en una o más aplicaciones separadas.
6.4 APLICACIÓN ENTRE LÍNEAS
Aplicar el fertilizante entre líneas es la práctica de ponerlo al lado de las plantas espaciadas ampliamente en hileras. Los árboles y otros cultivos perennes son también abonados de esta manera.
6.5 APLICACIÓN FOLIAR
La
aplicación foliar es el método más eficiente de suministro de micronutrientes que son necesarios solamente en pequeñas
cantidades y pueden llegar a ser indisponibles si son aplicados en el suelo.
Para minimizar
el riesgo de quemado de las hojas, la concentración recomendada tiene que ser
respetada y propagada preferiblemente en días nublados y en las primeras horas
de la mañana o en las últimas del atardecer.
Para
determinar las necesidades de fertilizantes para los cultivos y suelos en su
región, usted debe saber dos cosas:
¨
¿Cuáles nutrientes son
necesarios en el fertilizante?
¨
¿Cuánto de cada
nutriente se necesita para lograr el rendimiento mayor o el más beneficioso?
Hay algunas
técnicas para lograr las respuestas a estas preguntas. En una buena aproximación,
se puede utilizar las cifras de absorción de los nutrientes a los respectivos niveles
de rendimiento.
Otras técnicas
son discutidas y se enumeran a continuación:
¨
Signos de carencia de
nutrientes en cultivos en desarrollo (síntomas de deficiencia).
¨
Análisis de suelos para
determinar los nutrientes de los fertilizantes y las cantidades que se
necesitan.
¨
Análisis de la planta y
/ o del tejido de la planta en el campo.
¨
Ensayos de validación
de fertilizantes en el campo.
7.1 Ensayos de
validación con fertilizantes en el campo
Considerando
que los resultados de los análisis de plantas y de tejidos de las plantas en el
campo indicarán las deficiencias de los nutrientes, especialmente las
deficiencias escondidas, cuando se las compara a los estándares que son
desarrollados en plantas productivas con buen crecimiento, los análisis de
suelos requieren una correlación a los rendimientos de los cultivos. Esta
correlación o calibración de los métodos de análisis tiene que ser hecha a
través de ensayos de fertilizantes en campo. Entonces, estos ensayos son
indispensables para determinar las necesidades de nutrientes de los cultivos en
referencia al rendimiento final obtenido. En tales experimentos, los
fertilizantes son aplicados a dosis conocidas de nutrientes, las respuestas a
los cultivos son observadas, y los rendimientos finales son medidos.
Los
ensayos de validación tienen las siguientes ventajas:
¨
Son el mejor modo de
determinar las necesidades de nutrientes de los cultivos y de los suelos para
aconsejar a los agricultores sobre sus necesidades de fertilizantes.
¨
Le mostrarán a usted
cómo recomendaciones apropiadas basadas en los análisis de suelos y de las
plantas están referidas a los rendimientos obtenidos.
¨
Permiten una evaluación
económica, es decir el cálculo del beneficio puede ser usado como el argumento
más motivador a usar fertilizantes por parte del agricultor.
¨
Los cultivos
desarrollados pueden ser fotografiados. Las fotos pueden ser usadas en la
publicidad y en demostraciones por muchos años.
¨
Las demostraciones o
ensayos simples muestran los beneficios de los fertilizantes para los
agricultores y los trabajadores agrícolas.
7.2 Experimentos de
campo a largo plazo
Las
recomendaciones generales para una región son disponibles cuando suficientes
ensayos de fertilizantes han sido llevados a cabo. Sin embargo, las necesidades
de nutrientes para un cultivo en un suelo específico no pueden ser determinadas
una vez por todas, porque las condiciones cambian rápidamente. Cuando sólo un
nutriente es aplicado, otro puede llegar a ser restrictivo. La insuficiencia de
un nutriente puede reducir el rendimiento o bajar el beneficio del uso del
fertilizante para el agricultor. Una oferta de nutriente desequilibrada puede
también resultar en una creciente susceptibilidad a enfermedades, encamado o
madurez tardía.
El uso
de fertilizantes es uno de los factores más importantes, que contribuye a
aumentar la productividad y la agricultura sostenible. Pero no resolverá todos
los problemas de la producción de los cultivos.
En
los capítulos anteriores de esta guía algunos otros factores o prácticas han
sido ya mencionados que pueden limitar y afectar los rendimientos de los
cultivos y reducir el uso eficiente de los fertilizantes. Aplicando buenas
prácticas agrícolas, el agricultor dará atención particular a:
¨
Preparación apropiada y
oportuna de la cama de siembra
¨
Variedades de cultivos
¨
Densidad de siembra
correcta
¨
Plantas por hectárea
¨
Espacio entre plantas o
filas
¨
Momento de siembra
óptimo
¨
Humedad suficiente
¨
Drenaje adecuado
¨
Control de malas
hierbas
¨
Control de enfermedades
de los cultivos
¨
Mantener la materia
orgánica del suelo, etc.
Como
agente de extensión, es su obligación, pero también la oportunidad para ayudar
a los agricultores. De este modo les demostrará a través de la conversación,
artículos, trabajo de campo y reuniones cómo los fertilizantes llevarán a
acrecentar los rendimientos de sus cultivos. Además, usted les mostrará los beneficios
de las prácticas de manejo mejorado de la fincaque llevan a aumentar los
ingresos agrícolas y la protección del medioambiente, y en consecuencia a hacer
de la agricultura una actividad sostenible. Por lo tanto, su trabajo con
fertilizantes no sólo es muy importante para la comunidad agrícola en su
región, sino también para su país.
Cuando
introduzca los fertilizantes a los agricultores locales, tiene que saber cuál
es su objetivo. Consecuentemente, necesitará prepararse bien y claramente.
Primero, tiene que descubrir dónde usted puede conseguir los fertilizantes, es
decir quiénes son los distribuidores minoristas de fertilizantes en su región,
qué grados de fertilizantes son disponibles en existencia y cuál es el tiempo
requerido para obtenerlos. Segundo, usted contactará su estación experimental,
la escuela agrícola o la universidad de agricultura para las recomendaciones
adecuadas respecto a los fertilizantes. Las cantidades de fertilizantes
recomendadas a ser aplicadas a los cultivos de su país pueden ser incluidas
como un apéndice en esta guía. Comience sus demostraciones en el campo sobre la
base de estas recomendaciones y adáptelas a los resultados que usted obtendrá
en su región. Tercero, invitará a los agricultores a las parcelas
demostrativas, para ver y discutir con ellos los efectos de los fertilizantes
en el crecimiento y los rendimientos de los cultivos. Esto debería ser
integrado en un programa de buenas prácticas agrícolas. Finalmente, sostendrá
días de campo o iniciará una escuela de campo para agricultores y usted
demostrará los beneficios económicos de los rendimientos mejorados debidos al
uso de fertilizantes.
8.1 Cómo realizar una demostración de
fertilizantes
Antes
de empezar una demostración de fertilizantes usted debería hacer un plan y una
presentación. ¿Qué quiero demostrar al agricultor? ¿Con cuáles cultivos la demostración
será más convincente? ¿Con cuáles agricultores yo cooperaría? ¿Cuál será el
lugar o campo mejor situado para la demostración? ¿Qué fertilizante tengo
disponible para usar en el cultivo seleccionado? ¿Cuándo y cómo tengo que
aplicar el fertilizante? ¿Qué otras medidas tengo que tomar en cuenta?
Como regla
general: Realice sus demostraciones de Fertilizantes en forma simple
1.
Identificar el efecto
del fertilizante comparado a una parcela sin fertilizante, todos los otros
factores permaneciendo constantes. El diseño simple debería ser: ningún
fertilizante - fertilizante recomendado.
2.
Si usted quiere
convencer a los agricultores a usar una dosis más alta de N y / o de P2O5
y / o de K2O usted tendrá que adaptar el diseño para comparar las
dos dosis de nutrientes. El diseño entonces debería ser: ningún fertilizante -
baja dosis de nutriente (por ejemplo: 30 kg/ha de N) - alta tasa de nutriente
(por ejemplo: 60 kg/ha de N). El mismo diseño es usado para P2O5
y K2O.
3.
Si usted quiere
demostrar a los agricultores la importancia de la fertilización equilibrada
tendrá que usar un diseño con tres o cuatro parcelas: parcela sin uso de
fertilizante - parcela con uso de nitrógeno (N) solamente - parcela con
nitrógeno y fosfato (NP) - parcela con nitrógeno, fosfato y potasio (NPK).
![]() |
4.
Además, para probar los
beneficios del uso del fertilizante, usted puede también querer demostrar los
beneficios de prácticas agrícolas mejoradas, especialmente el sistema integrado
de nutrición de las plantas. Entonces usted necesita un diseño con cuarto
parcelas:
8. 2 Determinación
del tamaño de la parcela
El
tamaño de las parcelas demostrativas dependerá del tamaño de las fincas. Dado
que las fincas y los campos pueden a menudo ser pequeños en su región, las
parcelas demostrativas también pueden ser pequeñas. Sin embargo, serían
suficientemente grandes para hacer demostraciones convincentes y lograr datos
precisos de los rendimientos para determinar los efectos de los tratamientos.
De este modo, el tamaño de las parcelas o franjas de terreno pueden variar
entre 50 y 400 metros cuadrados (de 5m x 10m hasta 10m x 40m).
En
general, las parcelas usadas para la demostración deberían ser rectangulares y
vecinas. Un sendero de 0,5m a 1m de ancho debería ser dejado entre las parcelas
y alrededor de los lugares de la demostración (ver Figura 11). Considere la
topografía del campo para que todas las parcelas estén orientadas en la misma
dirección.
Se
recomienda que el orden de los tratamientos para los ensayos debería ser
aleatorio, no sistemático. Sin embargo, cuando usted está llevando a cabo una
demostración con sólo tres parcelas el orden 0-1N-2N (u otros nutrientes)
debería ser usado. Para evitar cualquier tipo de confusión a los agricultores
respecto a las parcelas, esto debería hacerse también si usted presenta la
misma demostración en campos de varios agricultores 26.
Para
los cultivos en hileras, usted tendría que ajustar el ancho de la parcela como
para incluir un número exacto de las filas: diez filas cada una separada por 1
m requiere una parcela de 10 m de ancho, pero nueve filas separadas por 1,20 m
necesitarán una parcela de 10,80 m de ancho. Si las parcelas tratadas son de
tamaño mayor, no es necesario cosechar la parcela entera, sino sólo 20 a 50
metros cuadrados o 10 m de longitud de la fila por parcela de tratamiento.
8.3 Cálculo
de las dosis de fertilizantes por parcela
Ejemplo de la presentación de una demostración
simple con parcela de control y dos diferentes dosis de N

Si
usted desea aplicar fertilizantes directos en la parcela de demostración, por
ejemplo urea, triple superfosfato y cloruro potásico, calcule las cantidades
para los diferentes tratamientos de acuerdo a la fórmula:

Una presentación al azar es usada normalmente
cuando el ensayo es llevado a cabo con por ejemplo seis diferentes tratamientos
y tres repeticiones. El siguiente es un ejemplo del orden de los tratamientos
para un ensayo de este tipo:
Repetición
a: (tratamientos) 6-3-5-2-4-1 Repetición b: (tratamientos) 2-4-6-1-3-5
Repetición c: (tratamientos) 1-2-3-4-5-6
Tome
nota que la aplicación de dosis altas de fertilizantes debería sólo ser usada
en cultivos irrigados o en áreas con lluvias intensas. Con una dosis de
nutriente de 30 kg/ha N, una parcela de 50 metros cuadrados y urea con 45 por
ciento de N como fertilizante nitrogenado, el cálculo es como sigue:
En
consecuencia, usted debería pesar 0,33 kg de urea por parcela para el
tratamiento y 0,66 kg para el tratamiento. Para
una parcela de 400 metros cuadrados, la cantidad necesaria de urea debería ser
2,64 kg y 5,28 kg, respectivamente. Las dosis en libras y acres pueden ser
calculadas de manera similar.
8.3 Esparcimiento
a voleo de fertilizantes en pequeñasPARCELAS
Usted
debería preparar la cantidad correcta de fertilizante para cada tratamiento en
una bolsa de papel, la cual esté claramente etiquetada y enumerada en su
libreta, para evitar cualquier error. El fertilizante puede fácilmente ser
esparcido a mano. Sin embargo, es obvio que es difícil esparcir muy pequeñas
cantidades de fertilizantes uniformemente, en este caso poner algo de tierra
seca en un cubo. Vierta el fertilizante pesado para la parcela específica por
encima de la tierra y mézclela perfectamente. Esto da un volumen mayor y
ayudará a distribuir el fertilizante uniformemente. Cuanta más pequeña sea la
parcela de demostración, mayor será el efecto de los errores y equivocaciones
en el resultado final. En consecuencia, a más pequeño tamaño de la parcela,
mayor cuidado deberá dar para tener una distribución absolutamente uniforme del
fertilizante en la parcela.
Con
puñados pequeños de fertilizantes y mezcla de fertilizante con tierra, usar un
movimiento de esparcir a voleo o de sembrar para difundir el fertilizante a su
paso a través de la parcela. Este método puede ser usado para el abono de
fondo y para la aplicación entre líneas
y es aplicable en un gran número de cultivos. No obstante, para cultivos
sembrados en filas tales como maíz, ñame, y maní o para frutales, el
tratamiento único o abono entre líneas es recomendado. Cantidades pequeñas de
fertilizante pueden ser echadas en hoyos o surcos al lado de la semilla y
cubiertos con tierra.
8.4 Evaluación
de las demostraciones sobre fertilizantes
Los
lugares de demostración deben ser visitados regularmente en toda la estación de
crecimiento, cuando sea posible con el propietario del campo. La información
sobre el desarrollo del crecimiento así como sobre riego / lluvias, malas
hierbas y control de enfermedades, etc., debería ser escrita en su libreta.
La
cosecha y el pesado del rendimiento pueden ser realizados en el curso de un día
de campo. No obstante, si usted ha tenido días de campo durante la estación de
crecimiento para demostrar la diferencia en el desarrollo del crecimiento,
puede ser útil cosechar aproximadamente 20 m2 del cultivo unos pocos
días
Método correcto para
aplicar fertilizante al voleo en una parcela pequeña

Antes
del día de campo, para pesar el rendimiento, comparar los tratamientos
diferentes y evaluar el resultado económico. Esto no excluye otra cosecha de
una parte o del resto de la parcela en el día de campo final.
La
ventaja de la pre-cosecha de parte de la parcela antes del día de campo es que
con los datos de rendimiento y con la información sobre los costos de los
fertilizantes y los precios de los productos agrícolas, usted puede calcular la
relación valor, costoo
el beneficio
neto y preparar diagramas y dibujos a ser
presentados en el día de campo.
Este
método será más persuasivo para el agricultor, dado que el mejor y único
argumento para usar fertilizantes es el beneficio económico que él obtendrá.
Cuando
calcule la relación valor /
costo, divida el valor del aumento en el
rendimiento del cultivo por el costo del fertilizante aplicado para obtener
dicho rendimiento.
![]() |
Una
relación valor -costo de más de 1 indica que el fertilizante ha sido
provechoso. Una RVC de dos indica un retorno del 100 por ciento: es decir
significa que, por ejemplo, un dólar EE.UU. gastado en fertilizante da un
retorno adicional por rendimiento de cultivo de dos dólares EE.UU. Más aún, el
agricultor recibe generalmente este retorno poco después de un breve período de
inversión, es decir después de unos pocos meses. Sin embargo, la relación del costo
debería ser más alta de dos para asegurar un retorno provechoso para el
agricultor.
El
rédito neto indica el aumento del ingreso en cantidades absolutas de dinero. Se
calcula sustrayendo el costo del fertilizante usado del valor del aumento en la
cosecha producida a través del uso del fertilizante.
Un
rédito neto positivo significa que la aplicación del fertilizante fue rentable.
El retorno neto y la relación valor, costo sirven a diferentes propósitos.
Dependiendo del costo de los fertilizantes aplicados, puede darse el caso que
la relación valor, costo más alta no siempre da también el beneficio neto más
alto. En otras palabras, el rendimiento más elevado por hectárea no significa
necesariamente el beneficio más elevado.
Realizar
ambos cálculos le dará a usted una herramienta para ofrecer a los agricultores
las mejores recomendaciones económicas posibles por el uso de fertilizantes.
ABONOS
1.Macroelementos: este grupo
incluye a los macroelementos primarios (nitrógeno, fósforo y potasio) y a los
secundarios (calcio, magnesio y azufre).
2.Microelementos: cada uno de
los elementos químicos siguientes: boro, cloro, cobalto, cobre, hierro,
manganeso, molibdeno y cinc.
3. Fertilizante o abono:
cualquier sustancia orgánica o inorgánica, natural o sintética que aporte a las
plantas uno o varios de los elementos nutritivos indispensables para su
desarrollo vegetativo normal.
4. Fertilizante o abono mineral:
todo producto desprovisto de materia orgánica que contenga, en forma útil a las
plantas, uno o más elementos nutritivos de los reconocidos como esenciales al
crecimiento y desarrollo vegetal.
5. Fertilizante o abono mineral
simple: producto con un contenido declarable en uno solo de los
macroelementos siguientes: nitrógeno, fósforo o potasio.
6. Fertilizante o abono mineral
complejo: producto con un contenido declarable de más de uno de los
macroelementos siguientes: nitrógeno, fósforo o potasio.
7. Fertilizante o abono orgánico:
el que procediendo de residuos animales o vegetales, contenga los porcentajes
mínimos de materia orgánica y nutrientes, que para ellos se determinen en las
listas de productos que sean publicadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca
y Alimentación.
8. Fertilizante o abono
organo-mineral: producto obtenido por mezcla o combinación de abonos
minerales y orgánicos.
9. Fertilizante o abono mineral
especial: el que cumpla las características de alta solubilidad, de alta
concentración o de contenido de aminoácidos que se determine por el Ministerio
de Agricultura, Pesca y Alimentación.
10. Corrector de carencia de
microelementos: el que contiene uno o varios microelementos y se aplica al
suelo o a la planta para prevenir o corregir deficiencias en su normal
desarrollo.
11. Enmienda mineral:
cualquier sustancia o producto mineral, natural o sintético, capaz de modificar
y mejorar las propiedades y las características físicas, químicas, biológicas o
mecánicas del suelo.
12. Enmienda orgánica:
cualquier sustancia o producto orgánico capaz de modificar o mejorar las
propiedades y las características físicas, químicas, biológicas o mecánicas del
suelo.
13. Riqueza o concentración de un
abono: contenido en elementos fertilizantes asimilables por las plantas.
Para un determinado elemento, se expresa en tanto por ciento de unidades
fertilizantes. La legislación establece unas cantidades mínimas para poder
considerar que un determinado producto contiene el elemento en cuestión. En
España, el contenido de cada uno de los elementos que determinan la riqueza
garantizada de cada producto, se expresa de la siguiente forma y en el
siguiente orden:
·
N, para todas las formas de
nitrógeno.
·
P2O5, para
todas las formas de fósforo.
·
K2O, para todas las formas
de potasio.
·
CaO, para todas las formas de calcio.
·
MgO, para todas las formas de
magnesio.
·
SO3, para todas las formas
de azufre.
·
B, para todas las formas de boro.
·
Cl, para todas las formas de cloro.
·
Co, para todas las formas de cobalto.
·
Cu, para todas las formas de cobre.
·
Fe, para todas las formas de hierro.
·
Mn, para todas las formas de
manganeso.
·
Mo, para todas las formas de
molibdeno.
·
Zn, para todas las formas de cinc.
Tabla 1.- Factor de
conversión entre cada elemento y la forma indicada.
Fósforo
|
P2O5
= 2,29 x P
|
Potasio
|
K2O =
1,205 x K
|
Calcio
|
CaO = 1,4 x Ca
|
Magnesio
|
MgO = 1,66 x Mg
|
14. Concentración de un abono
compuesto o contenido útil de un abono: suma de la riqueza de los elementos
que lo componen. En los abonos simples equivale a la riqueza. Según este
concepto los fertilizantes se clasifican en: fertilizantes de baja
concentración (concentración < 35 %) y fertilizantes de alta concentración
(concentración ³35 %).
15. Equilibrio de un abono
compuesto: relación existente entre los elementos que lo componen. Para su
cálculo normalmente se toma como referencia el nitrógeno, dividiendo cada
riqueza por la correspondiente al nitrógeno.
El estado físico en que se presenta un abono, que puede
ser sólido, líquido y gaseoso. Juega un papel importante en las condiciones de
utilización y la eficacia del abono, ya que tanto la homogeneidad de la
distribución como su integración más o menos completa en el suelo, van a
depender de dicha presentación.
Los abonos sólidos
son los de mayor uso en España y suelen presentarse en las siguientes formas:
a) Abonos en polvo, con grado de finura variable
según el tipo de fertilizante. Normalmente no son aconsejables, ya que su
manejo resulta molesto, entorpecen el funcionamiento de las máquinas y sufren
pérdidas en la manipulación. Sin embargo, esta forma sin puede ser apropiada
cuando la solubilidad en agua es escasa o nula, y resulta idónea en los casos
en los que el abono se mezcla íntimamente con el suelo.
b) Abonos
granulados. Aquéllos en los que al menos el 90 % de las partículas presentan un
tamaño de 1-4 mm. Esta presentación permite un manejo más cómodo, un mejor
funcionamiento de las abonadoras, una dosificación más exacta y una
distribución sobre el terreno más uniforme.
c) Abonos cristalinos, que facilitan la
manipulación y distribución.
d) Abonos perlados (prill). Mediante el
sistema de pulverización en una torre de gran altura, se obtienen esferas de
tamaño muy uniforme, al solidificarse las gotas durante la caída.
e) Abonos
macrogranulados. Constituidos por grandes gránulos, de 1-3 cm de diámetro e
incluso mayores, de liberación progresiva de los elementos nutritivos.
Dentro de los
fertilizantes líquidos, los tipos más característicos son los
siguientes:
f) Suspensiones. Gracias a la utilización de arcillas dispersas en el
agua pueden mantenerse soluciones sobresaturadas de alguna sal (generalmente
cloruro potásico) para alcanzar concentraciones totales elevadas en forma
líquida. Para mantener las suspensiones se requiere una agitación periódica.
g) Soluciones con presión: soluciones acuosas de nitrógeno en las que
participa como componente el amoníaco anhidro con concentración superior a la
que se mantiene en equilibrio con la presión atmosférica. Para su aplicación se
requieren equipos especiales que soporten la presión adecuada.
h) Soluciones normales o clara sin presión: soluciones acuosas que
contienen uno o varios elementos nutritivos disueltos en agua.
Los
abonos líquidos ofrecen las siguientes ventajas respecto a los sólidos:
·
Su manejo
es totalmente mecanizable.
·
Se
alcanza un gran rendimiento en la aplicación.
·
Se
consigue una gran uniformidad en la distribución sobre el terreno.
Entre
los abonos gaseosos únicamente se emplea el amoníaco anhidro, que es un gas a
la tempercomoatura y presión normal. Para que pase a estado líquido y facilitar
el almacenaje y el transporte, se comprime y vuelve a transformarse en gas
cuando se inyecta en el suelo.
Las propiedades
químicas de los fertilizantes determinan tanto su comportamiento en el
suelo, como su manipulación y conservación. Destacan las siguientes:
a) Solubilidad. La solubilidad en agua o en determinados reactivos es
determinante sobre el contenido o riqueza de cada elemento nutritivo en un
fertilizante concreto.
b) Reacción del fertilizante sobre el pH del suelo. Viene
determinada por el índice de acidez o basicidad del fertilizante, que se
corresponde con la cantidad de cal viva que es necesaria para equilibrar el
incremento de acidez del suelo (fertilizantes de reacción ácida) o producir un
incremento de pH equivalente (fertilizantes de reacción básica).
c) Higroscopicidad: capacidad de absorber agua de la atmósfera a partir de
un determinado grado de humedad de la misma. Esta absorción puede provocar que
una parte de las partículas se disuelvan, con lo que se deshace la estructura
física del fertilizante. Generalmente, cuanto mayor es la solubilidad del
fertilizante en agua, mayor es su higroscopicidad. Esta absorción puede
provocar que una parte de las partículas se disuelvan, con lo que se deshace la
estructura física del fertilizante.
a) Nitrato de calcio. Producto obtenido químicamente que contiene como
componente esencial nitrato cálcico y ocasionalmente nitrato amónico. Su
fórmula química es: 5[Ca(NO3)2.2H2O].NH4NO3
(peso molecular de 1080,5). Por tanto, este fertilizante aporta una parte de
nitrógeno en forma amoniacal, que puede despreciarse en cultivos en suelo o
enarenado, en los que puede considerarse como Ca(NO3)2,
pero que es conveniente considerar en cultivos sin suelo. Se emplea básicamente
como fuente de calcio, pero además aporta nitrógeno.
b) Nitrato
de magnesio. Producto
obtenido químicamente, que se compone esencialmente de nitrato magnésico
hexahidratado. Su fórmula química es: Mg(NO3)2.6H2O
(peso molecular 256,3). Se emplea para suministrar magnesio cuando no es
limitante el aporte de nitrógeno.
c) Nitrato amónico. Producto obtenido químicamente, que contiene como
componente esencial nitrato amónico. Su fórmula química es: NH4NO3
(peso molecular de 80). Aporta nitrógeno tanto en forma nítrica como amoniacal.
Se emplea frecuentemente en la fertirrigación de cultivos en suelo, aunque en
los cultivos sin suelo también se utiliza en las etapas de rápido crecimiento
para evitar excesivos aumentos del pH de la solución drenada.
d) Sulfato amónico. Producto obtenido químicamente que contiene como
componente esencial sulfato amónico. Su fórmula química es: (NH4)2SO4
(peso molecular de 132). Es un fertilizante típico para abonado de fondo que se
emplea con el fin de evitar la lixiviación del nitrógeno. No obstante, dada su
gran solubilidad en agua, también se utiliza como fuente de azufre en la
fertirrigación de cultivos en suelo o enarenado.
e) Nitrato de Chile. Producto preparado a partir de caliche, que contiene
como componente esencial nitrato sódico.
f) Urea. Producto obtenido químicamente que contiene como
componente esencial diamida carbónica (carbamida).
g) Otros: nitrato cálcico y magnésico, nitrato de sodio,
cianamida cálcica nitrada, sulfonitrato de amonio o nitrosulfato amónico,
sulfonitrato de magnesio o nitrosulfato magnésico, abonado nitrogenado con
magnesio, crotonilidendiurea, isobutilidendiurea, urea formaldehído, abono
nitrogenado que contiene crotonoilidendiurea, abono nitrogenado que contiene
isobutilidendiurea, abono nitrogenado que contiene urea formaldehído, sulfato
amónico con inhibidor de la nitrificación (diciandiamida), nitrosulfato amónico
con inhibidor de la nitrificación (diciandiamida) y sulfato amónico-urea.
a) Superfosfato normal o superfosfato simple. Producto obtenido por reacción del fosfato
mineral triturado con ácido sulfúrico y que contiene como componentes
esenciales fosfato monocálcico y sulfato de calcio.
b) Superfosfato concentrado. Producto obtenido por reacción del fosfato
mineral triturado con ácido sulfúrico y ácido fosfórico y que contiene como
componentes esenciales fosfato monocálcico y sulfato de calcio.
c) Superfosfato triple. Producto obtenido por reacción del fosfato
mineral triturado con ácido fosfórico y que contiene como componente esencial
fosfato monocálcico.
d) Otros: escorias de desfosforación (fosfatos Thomas, escorias
Thomas), fosfato natural parcialmente solubilizado, fosfato precipitado
bicálcicodihidratado, fosfato calcinado, fosfato aluminocálcico, fosfato
natural blando.
a) Sulfato potásico. Producto obtenido químicamente a partir de las sales de
potasio y que contiene como componente esencial sulfato potásico. Su fórmula
química es: K2SO4 (peso molecular de 174,3). Normalmente
se emplea como fuente de potasio, cuando éste no se puede aportar como nitrato
potásico, con objeto de no sobrepasar los niveles de nitrógeno establecidos.
b) Cloruro potásico. Producto obtenido a partir de sales potásicas en bruto
y que contienen como componente esencial cloruro potásico.
c) Otros: sal potásica en bruto, sal potásica en bruto
enriquecida, cloruro potásico con sal de magnesio, sulfato potásico con sal de
magnesio, kieserita con sulfato potásico.
a) Abono NPK. Producto obtenido químicamente o por mezcla, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal.
b) Abono NPK que contiene crotonilidendiurea,
isobutilidendiurea o urea formaldehído, según los casos.
a) Abono NP. Producto obtenido químicamente o por mezcla, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal. En
las primeras etapas de crecimiento del cultivo, es de uso muy común el fosfato
monoamónico , cuya fórmula química es: NH4H2PO4
(peso molecular de 115).
b) Abono NP que contiene crotonilidendiurea o
urea formaldehído, según los
casos.
a) Abono NK. Producto obtenido químicamente o por mezcla, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal. Es
de uso muy común el nitrato potásico, cuya fórmula química es KNO3
(peso molecular de 101,1). Este abono es la principal fuente de potasio en
fertirrigación y además aporta nitrógeno, siendo especialmente importante en
aguas de baja calidad agronómica.
b) Abono NK que contiene crotonilidendiurea,
isobutilidendiurea o urea formaldehído, según los casos.
a) Abono PK. Producto obtenido químicamente o por mezcla, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal. Es
de uso muy común el fosfato monopotásico en fertirrigación, cuya fórmula
química es KH2PO4 (peso molecular de 136,1). Este abono
se emplea básicamente como fuente de fósforo, aunque también suministra
potasio, en aguas con pocos bicarbonatos en las que no se puede aplicar todo el
fósforo como ácido fosfórico.
a.
Abonos obtenidos químicamente y por
disolución acuosa: solución de abono nitrogenado,
solución de nitrato amónico-urea, solución de nitrato magnésico.
b.
Productos obtenidos por disolución en
agua: solución de nitrato cálcico.
c.
Productos obtenidos químicamente o
por dilución en agua: solución de abono nitrogenado con
urea formaldehído.
d.
Productos obtenidos químicamente o
por suspensión en agua: suspensión de abono nitrogenado con
urea formaldehído.
e.
Productos obtenidos por vía química: solución amoniacal, amoníaco anhidro, solución de nitrato amónico y
amoníaco con o sin urea, ácido nítrico, solución ácida de abono nitrogenado con
azufre. La fórmula química del ácido nítrico es HNO3 (peso molecular
de 63) y se trata de un ácido fuerte cuya principal función, aparte de
suministrar nitrógeno al cultivo, es la de acidificar el agua de riego, para
conseguir un pH óptimo de 5,5-6. Para ello, en los sistemas de fertirrigación
más sofisticados, es frecuente que se inyecte desde un depósito independiente
al resto de fertilizantes, controlándose dicha inyección mediante lecturas de
un pH-metro, hasta alcanzar el valor deseado. La reducción del pH del agua
tiene lugar por la destrucción de los bicarbonatos según la siguiente reacción:
HCO3- + H+->H2O + CO2
Cuando en el agua de riego quedan aproximadamente 0,5 mmol.l-1
de bicarbonatos, el pH se sitúa en torno a 5,5-5,8, por lo que a la hora de
realizar cálculos de abonado, se debe dejar esa cantidad sin neutralizar, ya
que a partir de ese punto se produce una bajada brusca de pH con pequeñas
adiciones de ácido. En caso de presencia de carbonatos (CO32-),
es necesaria la adición de 2 moles de ácido por cada mol de carbonatos.
La acidificación del agua de riego no sólo conviene para favorecer la
asimilación de los distintos nutrientes, sino también para prevenir la formación
de ciertos precipitados a pH elevado (foafatos de hierro o calcio, carbonatos,
etc.), que pueden provocar precipitaciones en las instalaciones de riego.
El ácido nítrico
también se emplea en los tratamientos de limpieza de las instalaciones de riego
por goteo, que suelen realizarse en algunos cultivos al finalizar la campaña
agrícola, con objeto de eliminar los microorganismos, precipitados y sedimentos
sólidos que hayan podido atravesar los filtrod de la instalación. Con dicho
fin, se dejan llenar de agua las tuberías de riego y, una vez alcanzada la
presión de trabajo, se mantiene la instalación con agua a pH 2 durante una hora
aproximadamente. Posteriormente, ala mayor presión posible, se abren los
extremos de las tuberías primarias hasta que salga el agua limpia; se cierran y
se realiza la misma operación con el resto de tuberías y ramales portagoteros.
En los casos en los que no es posible el control del pH del agua, se suele
inyectar una cantidad aproximada de 4 litros por cada 1000 m2 de
ácido nítrico y se detiene el suministro cuando empieza a salir la solución por
los goteros, manteniendo así la instalación durante 15 minutos, trancurridos
los cuales, se realiza un lavado con agua sola para eliminar las posibles
inscrustaciones.
Tabla 2.- Características de los preparados
comerciales de ácido nítrico
Densidad (g.cm-3)
|
Riqueza (% en peso de HNO3)
|
1,20
|
33
|
1,30
|
48
|
1,33
|
54
|
1,40
|
65
|
f.
Producto obtenido por ataque ácido de
la roca fosfórica: ácido fosfórico. Su fórmula química
es: H3PO4 (peso molecular de 98). Al igual que el ácido
nítrico, interviene en la destrucción de los bicarbonatos. También se emplea
como fuente de fósforo tanto en cultivos en suelo o en enarenado como en
cultivos sin suelo.
Tabla 3.- Características de los preparados
comerciales de ácido fosfórico
Densidad (g.cm-3)
|
Riqueza (% en peso de HNO3)
|
1,20
|
34
|
1,30
|
46
|
1,40
|
56
|
1,60
|
75
|
Tabla 4- Características de los fertilizantes más
usados
Fertilizante
|
Riqueza
|
Reacción
|
Solubilidad (g.l-1
a 20 ºC)
|
Ácido fosfórico
75 %
|
P2O5-
52,0 %
|
Muy ácida
|
Muy soluble
|
Ácido nítrico 54
%
|
N- 12,6 %
|
Muy ácida
|
Muy soluble
|
Fosfato
monoamónico
|
P2O5-
61,0 %
N- 12 %
|
Ácida
|
380
|
Fosfato
monopotásico
|
P2O5
- 53,0 %
K2O-
34,0 %
|
Básica
|
230
|
Nitrato amónico
|
N- 33,5 %
|
Ácida
|
1970
|
Nitrato cálcico
|
N- 15,5 %
CaO- 27,0 %
|
Básica
|
1260
|
Nitrato potásico
|
K2O- 46,0 %
N- 13,0 %
|
Neutra
|
320
|
Sulfato amónico
|
N- 21,0 %
SO3-
60,0 %
|
Ácida
|
740
|
Sulfato magnésico
|
SO3-
32,5 %
MgO- 16,0 %
|
Ácida
|
360
|
Sulfato potásico
|
K2O-
50,0 %
SO3-
47,5 %
|
Ácida
|
120
|
Superfosfato
simple
|
P2O5-
19,0 %
|
20
|
|
Superfosfato triple
|
P2O5-
45,5 %
|
40
|
|
Urea
|
N- 45,0 %
|
1060
|
a. Solución de abono NPK. Producto obtenido químicamente y por
disolución en el agua, en forma estable a la presión atmosférica, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal.
b. Suspensión de abono NPK. Producto en forma líquida cuyos elementos
fertilizantes proceden de sustancias tanto en suspensión como disueltas en el
agua, sin incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o
vegetal.
c. Solución de abono NP. Producto obtenido químicamente y por
disolución en el agua, en forma estable a la presión atmosférica, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal.
d. Suspensión de abono NP. Producto en forma líquida cuyos elementos
fertilizantes proceden de sustancias tanto en suspensión como disueltas en el
agua, sin incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o
vegetal.
e. Solución de abono NK. Producto obtenido químicamente y por
disolución en el agua, en forma estable a la presión atmosférica, sin
incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o vegetal.
f. Suspensión de abono NK. Producto en forma líquida cuyos elementos
fertilizantes proceden de sustancias tanto en suspensión como disueltas en el
agua, sin incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o
vegetal.
g. Solución de abono PK. Producto obtenido químicamente y disuelto en
el agua, sin incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o
vegetal.
h. Suspensión de abono PK. Producto en forma líquida cuyos elementos
fertilizantes proceden de sustancias tanto en suspensión como disueltas en el
agua, sin incorporación de materia orgánica fertilizante de origen animal o
vegetal
a. Sulfato de magnesio. Producto que contiene como componente
esencial sulfato de magnesio con siete moléculas de agua (MgSO4.7H2O;
peso molecular de 246,3). Es la fuente de magnesio más utilizada.
b. Solución de cloruro de magnesio. Producto obtenido mediante disolución en
agua de sulfato de magnesio de origen industrial.
c. Sulfato de calcio. Producto de origen natural o industrial que contiene
sulfato cálcico con diferentes grados de hidratación.
d. Solución de cloruro de calcio. Solución de cloruro cálcico de origen
industrial.
e. Azufre elemental. Producto de origen natural o industrial más o menos
refinado.
f. Otros: kieserita, hidróxido de magnesio, suspensión de
hidróxido de magnesio, solución de cloruro de magnesio.
Se denominan
micronutrientes u oligoelementos a aquellos elementos nutritivos que, siendo
esenciales, son utilizados por las plantas en cantidades relativamente bajas.
Los de naturaleza metálica (Fe, Mn, Cu y Zn) están presentes en suelos y
sustratos principalmente como óxidos o hidróxidos u otras sales bastantes
insolubles a pH básicos o alcalinos. El boro (B) y el molibdeno (Mo) son necesarios
en cantidades aún menores, son más solubles y su presencia depende del
contenido en el agua de riego u otros materiales aportados (ej: materia
orgánica). Su rango de normalidad es muy estrecho, por lo que hay que vigilar
su aporte, tanto por defecto como por exceso.
El cloro es
requerido en bajas concentraciones por la planta, aunque generalmente se halla
en cantidad más que suficiente en el agua de riego y en los fertilizantes
utilizados habitualmente.
En riego
localizado por goteo se hace imprescindible la aplicación de micronutrientes,
debido a que las raíces de las plantas exploran un volumen de suelo limitado
por el bulbo del gotero, cuyo contenido en oligoelementos puede ser
insuficiente.
Tradicionalmente
se empleaban al final de riegos puntuales durante períodos de elevados
requerimientos, pero actualmente, conocida su importancia, se tiende a
aportarlos como un fertilizante más e incluso buscando un equilibrio nutritivo
de forma similar a como se realiza en hidroponía. No obstante, cualquiera que
sea la forma de aplicación, conviene aportarlos en pequeñas dosis y con
frecuencia.
Por otro lado,
es frecuente que se produzcan interacciones entre los micronutrientes, por lo
que resulta aconsejable fertirrigar con todos ellos a la vez, para evitar
posibles desequilibrios.
Puede prepararse
la solución madre de oligoelementos de forma independiente al resto de
fertilizantes o bien mezclarse con abonos que incorporen nitratos, siempre que
se añadan antes que estos, excepto con el ácido nítrico, ya que por su bajo pH
puede provocar su destrucción. En caso de aguas con pH elevado, conviene
acidificar.
Los
fertilizantes que incorporan micronutrientes no sólo deben ser solubles, al
igual que en el caso de los macronutrientes, sino que además deben ser estables
a los valores de pH del medio de cultivo. Así, en suelos de carácter básico los
microelementos metálicos precipitan rápidamente hacia formas insolubles no
asimilables por la planta, si se aportan en forma mineral, por lo que habría
que recurrir al empleo de quelatos. Un quelato es un compuesto químico
constituido por una molécula de naturaleza orgánica, que rodea y se enlaza por
varios puntos a un ión metálico, protegiéndolo de cualquier acción exterior, de
forma que evita su hidrólisis y precipitación. Existen numerosos tipos de
quelatos autorizados:
-EDTA: Ácido Etilén-Diamino-Tetraacético.
-DTPA: Ácido Dietilén-Triamino-Pentaacético.
-HEDTA ó HEEDTA: Ácido Hidroxi-Etilén-Diamino-Triacético.
-EDDHA: Ácido Etilén-Diamino Di-orto-Hidroxi-fenil-acético.
-EDDHMA: Ácido Etilén-Diamino
Di-orto-Hidroxi-para-Metil-fenil-acético.
-EDDCHA: Ácido Etilén-Diamino
Di-orto-Hidroxi-para-Carboxi-fenil-acético.
La eficacia de
dichos quelatos es función de su capacidad para mantener el ión en disolución,
disponible para la planta. Su estabilidad en el medio depende tanto de las
concentraciones de calcio y CO2 en éste, como de su pH. Esto se
justifica por el papel competidor que ejerce el ión calcio con respecto al ión
quelatado, que puede desplazar dicho quelato. Sin embargo, el CO2 al
disolverse, da lugar a la formación del ión bicarbonato, que posteriormente
puede precipitar calcio en forma de carbonato cálcico, disminuyendo la
competencia de este último, así como el pH. Dicha reducción del pH aumenta la
estabilidad de los quelatos, mientras que valores elevados provocan su
descomposición y, por tanto, disminuyen su eficacia.
Bajo condiciones
de pH elevado el hierro suele aplicarse quelatado con EDDHA, debido a su mayor
estabilidad ante estas condiciones. No obstante, existen distintos isómeros
posicionales, para-para, para-orto u orto-orto, siendo este último el único
reconocido por la normativa comunitaria y española.
Otro aspecto a
tener en cuenta para el uso de quelatos es su reactividad frente a los sustratos.
La reactividad de los quelatos con grupos fenólicos, como orto Fe-EDDHA, no
viene motivada tanto por la competencia de iones sino por la posibilidad de ser
retenidos en el suelo por óxidos amorfos o materia orgánica, lo cual dificulta
el transporte de hierro hacia la superficie radicular, disminuyendo su
eficacia. Dicha retención depende del pH, siendo superior a bajos valores de
pH, por lo que se recomienda su uso para sustratos a pH superiores a 6 ó 6,5.
En el caso de
los sustratos mixtos como el "enarenado", el quelato interacciona con
todos los materiales con los que entra en contacto, debiendo tener presente la
reactividad de cada uno de ellos. No obstante, son la capa orgánica y el suelo
arcillosos los que más influyen en la reactividad del sustrato. Cuando la capa
orgánica está neutralizada, el Fe-EDDHA o quelatos similares, son los que
podrán aportar más hierro a las plantas, pero si el pH es ácido habrá que
aportar Fe-DPTA o Fe-EDTA, aunque pueden precipitar en la línea de goteo o
cuando entran en contacto con un suelo calizo de la capa inferior. Sin embargo,
aunque la arena de la capa superior sea caliza, suele ser poco reactiva, por lo
que su influencia será escasa.
Con respecto al
boro y al molibdeno, no se dispone de quelatos, ya que su estructura química
impide su formación, por lo que en caso de no estar presente en cantidades
suficientes en el agua de riego, se aplicarán en forma de compuestos
inorgánicos (ácido bórico y borax, para el boro y molibdatos amónico y sódico,
para el molibdeno) o enlazados a moléculas orgánicas tipo etanolamina o
trietanolamina.
3.1.1. BORO: ácido bórico, borato de sodio, borato de calcio, borato
etanolamina, abono boratado en solución, abono aboratado en suspensión.
3.1.2. COBALTO: sal de cobalto, quelato de cobalto, solución de abono a
base de cobalto.
3.1.3. COBRE: sal de cobre, óxido de cobre, hidróxido de cobre, quelato
de cobre, abono a base de cobre, solución de abono a base de cobre, oxicloruro
de cobre, suspensión de oxicloruro de cobre.
3.1.4. HIERRO: sal de hierro, quelato de hierro, solución de abono a
base de hierro.
3.1.5. MANGANESO: sal de manganeso, quelato de manganeso, óxido de
manganeso, abono a base de manganeso, solución de abono a base de manganeso.
3.1.6. MOLIBDENO: molibdato de sodio, molibdato de amonio, abono a base de
molibdato, solución de abono a base de molibdeno.
3.1.7. CINC: sal de cinc, quelato de cinc, óxido de cinc, abono a base
de cinc, solución de abono a base de cinc.
Carbonato
cálcico molido, carbonato cálcico magnésico, cal viva, cal apagada, espuma de
azucarería, margas y productos similares, anhidrita, carbonato magnésico, óxido
de magnesio (magnesita), merl.
a. Abono orgánico sólido. Producto sólido obtenido a partir de
residuos animales y/o vegetales.
b. Aminoácidos. Producto en solución acuosa obtenido por alguno de los
siguientes procesos: hidrólisis de proteínas, fermentación o síntesis. Su
aplicación ofrece una serie de ventajas: aportan nitrógeno directamente
utilizable por las plantas, ahorrando el gasto energético que implica la
asimilación de los nitratos y provocan un aumento de la resistencia al estrés
hídrico, salinidad, heladas, etc. Además, pueden incorporar triptófano en su
composición, que como precursor del ácido indolacético, potencia el desarrollo
del sistema radicular.
a. Abono órgano-mineral sólido. Producto sólido obtenido por mezcla o
combinación de abonos minerales y orgánicos.
b. Abono órgano-mineral líquido. Producto en solución o en suspensión
procedente de una mezcla o combinación de abonos minerales con materia orgánica
de origen animal o vegetal.
a. Enmienda húmica sólida. Producto sólido que aplicado al suelo aporta
humus, mejorando sus propiedades físicas, químicas y biológicas.
b. Enmienda no húmica sólida. Producto sólido que aplicado al suelo
preferentemente engendra humus, mejorando sus propiedades físicas, químicas y
biológicas.
c. Ácidos húmicos líquidos. Producto en solución acuosa obtenido por
tratamiento o procesado de turba, lignito o leonardita.
d. Materia orgánica líquida. Producto en solución o en suspensión obtenido
por tratamiento o procesado de un material de origen animal o vegetal.
e. Compost. Producto obtenido por fermentación aeróbica de residuos
orgánicos.
f. Turba ácida. Residuos vegetales procedentes de plantas desarrolladas y
descompuestas en un medio saturado de agua y puede contener originalmente
cierta cantidad de material terroso.
g. Turba no ácida. Residuos vegetales procedentes de plantas desarrolladas
y descompuestas en un medio saturado de agua y puede contener originalmente
cierta cantidad de material terroso.
a. Abono de alta solubilidad. Fertilizante o abono sólido cuyo residuo
insoluble en agua a 15 ºC, es menor del 0,5 %, a la mayor dosis recomendada
para su uso.
b. Producto conteniendo aminoácidos. Producto que incorpora aminoácidos obtenidos
por alguno de los siguientes procesos: hidr4ólisis de proteínas, fermentación o
síntesis.
a. Cobre: acetato de cobre.
b. Hierro: citrato de hierro, sulfato de hierro amoniacal.
c. Calcio: calcio quelatado o complejado, cloruro cálcico.
d. Magnesio: magnesio quelatado o complejado.
Abonos que
respondiendo a algún tipo de los definidos en los apartados anteriores,
contienen uno o varios elementos secundarios y/u oligoelementos.
CONCLUSIÓN
En términos generales el uso de abonos y
fertilizantes, beneficia al ser humano, ya que como dicho antes estimulan una
más rápida producción de alimentos; pero no hay que usarlos de forma indebida o
indiscriminada ya que esto provocaría un severo daño a la naturaleza; por eso
es más recomendable ocupar los abonos naturales; y la ventaja es que aunque
ninguno de los 2 hay que usarlos con exceso, si usamos el abono natural en
exceso provoca también daño a la tierra pero no va a ser tanto como lo harían
los fertilizantes artificiales, por eso es mejor usar y fomentar el uso de
abonos naturales.




